El fin de semana pasado, a través de la comisión de participación de nuestra asociación, la comitiva de vanguardia compuesta por siete personas y Samba, nos desplazamos hasta la localidad Burgalesa de Orbaneja del Castillo.

ORBANEJA (75)

Casi ninguno habíamos estado en este pequeño municipio pero tenemos que reconocer que salimos encantados de la excursión. El día comenzó temprano. a las nueve de la mañana estaba planteada la salida desde Valladolid, la cual retrasamos hasta las nueve y media, como bien nos tienen acostumbrados… alguien siempre llega tarde. Cogimos los coches y emprendimos el viaje rumbo a la provincia de Burgos (Cabeza de Castilla).

Tras dos horas de camino decidimos hacer un alto en el camino para tomar fuerzas. Lo hicimos en un pequeño lugar habilitado para el ese fin, a 30 kilómetros de Burgos y ya no muy lejos de nuestro destino final. No nos faltó de nada: tortillas de patata, tortillas francesas con chorizo, asadurillas, morcillas de burgos, pan casero al horno y unas buenas tazas de café al fuego de una chimenea. Tras este “tente en pie” reprendimos el camino.

ORBANEJA (153)Llegamos a nuestro destino dos horas y media después de la salida desde Valladolid. Lo primero que nos recibe nada más llegar es la tremenda cascada de agua que tanta fama otorga a esta emblemática localidad. Debido además a los deshielos que se producen en esta época, el agua bajaba con muchísima fuerza, haciendo que esta fuera aún más bella. Tras la toma obligada de fotos y la compra de queso de cabra al pie de la misma. Iniciamos el breve ascenso hacia el centro de este pequeño pueblo.

El punto “O” se encuentra en medio del paso del torrente del agua. Cruza y une las dos partes un pequeño puente. Al otro lado y sentados en las sillas de la terraza de “La Casa del Abuelo” nos esperaban unos caldos de pollo bien calentitos, que hicieron que en una mañana fría y soleada de domingo, nuestros cuerpos entraran en calor. Allí nos quedamos un buen rato, sintiendo el ardor del sol primaveral en nuestros rostros.

ORBANEJA (68)Reprendimos la marcha y seguimos la visita. Recorrimos casi la totalidad de Orbaneja y a eso de las tres de la tarde más o menos nuestros estómagos ya pedían batalla. Así que finalizamos la visita, prometiendo una futura visita y estancia. Cogimos nuestros coches y de regreso paramos en Valdelateja, otra localidad muy cercana con un enorme “Merendero” donde paramos para comer tranquilos sentados en unos buenos y reconfortantes bancos de madera. Después fuimos a tomar café y un buen trozo de tarta de manzana, una de las mejores que habíamos probado hasta la fecha algunos de los asistentes.

De vuelta a Valladolid, una visita más estaba obligada y anotada en nuestra agenda: el Pozo Azul. Allí, al pie de sus aguas transparentes y perdidas en las profundidades de la montaña, pasamos el resto de la tarde, enamorados del reflejo que las aguas proyectaban cual espejo se tratara. 

ORBANEJA (159)Hemos hablado de una última visita, pero lo cierto es que hubo otra antes de llegar a Valladolid. La parada en la fábrica de chocolates “Trapa”, no finaliza una excursión de buena forma si no se para a por un chocolate bien caliente con sus bizcochitos “Noel”. Así y con el estómago bien ardiente y el paladar quemadito llegamos a casa sobre las nueve y media de la noche. Un día feliz, con más conocimiento que el anterior y bien cansados… lo constata Samba que durmió toda la noche sin que se le oyera en casa. así da gusto.

¿Próxima aventura? Villalar de los Comuneros en el día de Castilla y León, ir cerrando agendas.