Casi sin darnos cuenta llegó el calor y aunque en pleno Octubre siga el sol de nuestra parte, los días cada vez son más cortos y las hojas se van cayendo al suelo. Es signo de que el otoño llegó y por lo tanto… comienza un nuevo curso escolar.

Casi ninguno/a nos habíamos dado cuenta pero el verano finaliza y la vuelta al “cole” está llamando a la puerta. Este verano nuestros niños y niñas han tenido sus merecidas vacaciones. Algunos/as viajaron a sus países, otros y otras fueron de campamento… pero el otoño llegó y las aulas volvieron a llenarse de niños, niñas y sobre todo prisas.

Nosotros empezamos en octubre, tras el verano, época en la que algunos y algunas marcha y tienen que buscarse la vida para conseguir algo de trabajo. Pero ya estamos de vuelta y con ello las reuniones en el local, programaciones, sonrisas y sobre todo: un poquito de prisa para empezar cuanto antes.

Lo primero es conocer cuantos y cuantas de los niños y niñas vana  seguir un año más en el proyecto. Llamadas y más llamadas a familias y centros escolares. Muchos son los que siguen, algunos y algunas no volverán. Siempre es difícil tener que decir adiós en la distancia a aquellos y aquellas que no veremos más. A esto se aprende con el tiempo pero… nunca se olvida.

Ya hemos empezado, y aunque aún somos pocos y pocas todo camino se hace al andar. Energía y ganas no nos faltan. Sara, Alberto, Aurora, Sandra, María y Elena forman un equipo fantástico al que pronto se unirán más, eso seguro. Los niños y niñas van llegando, es hora de empezar la clase.

Sssssssssssssssshhhhhhhhhhhhhhhhhh, ya es hora y tiempo de callar, hay que hacer los deberes, ya habrá tiempo después de divertirse, siempre nos tienen algo preparado. 😉